en caso de que su televisor accidentalmente sintonice una nueva campaña publicitaria de jugos de fruta, siga las siguientes instrucciones:

1 - tápese los oídos inmediatamente

2 - tararee en voz alta la primera melodía que se le cruce por la cabeza (es recomendable tener una preparada, y así no perder tiempo buscando la adecuada)

3 - cierre los ojos. puede entreabrirlos cada 10 o 15 segundos para corroborar la finalización del anuncio. en algunos casos será necesario esperar hasta 30 segundos antes de abrirlos y así evitar cualquier tipo de impresión en la retina.

ud. puede optar por cambiar de canal o presionar el botón correspondiente a la función mute, aunque esto no es recomendable, ya que el tiempo perdido entre tomar el control remoto y encontrar el botón puede producir secuelas irreversibles, convulsiones e incluso la muerte. en casos más graves se han detectado mensajes subliminales deslizándose por la corteza cerebral del espectador, incluidas dudas existenciales tales como "es posible andar en rollers por la calle con un vaso de vidrio en la mano?" o "si un hombre se "revuelve", se convierte en la mujer que siempre quiso ser"?


bgsound: nagumomo - susheela raman

gravedad: 3 - sine: 0

entre el saber y el no saber, elegí no creer en nada, a excepción de la fuerza de gravedad, claro, que últimamente parece dedicada a demostrarme su existencia, tratando insistentemente de arrastrarme hacia el centro de la tierra, si es que la tierra tiene un centro y si, en todo caso, se puede decir que existe tal cosa como la tierra o es que en realidad nos desplazamos sobre una gran esfera de poliestireno expandido, que realmente no tiene por qué ser una esfera porque bien podría ser un prisma o una pirámide truncada, cuya fuerza gravitatoria nos succiona hacia su centro, suponiendo que el prisma de poliestireno expandido (o la pirámide truncada) tiene un centro. y así se podrían seguir construyendo saberes dudosos, perdidos en una cadena infinita de suposiciones. pero que la gravedad existe, es más que obvio. sería ridículo dudar de eso.