después de un diciembre lleno de no saberes, de imprimir, cortar y empaquetar, de antifiebreamarillear, de mochilas gigantes, de cactus miniatura, de cabezas muy llenas de flores y muy vacías de gorras, de poco absorber sol y de mucho asesinar al chanchito, por fin, hemos parido todo un año más.

a la una, a las dos y a las...
ENERO!!